viernes, 18 de marzo de 2016


LAS SIRENAS 
Desde los relatos más antiguos que han llego a nosotro, la presencia de las sirenas ha sido muy marcada en la cultura europea. Esto se debe a que hay varios escritos que hacen mención a estas deidades del mar. Los testimonios generales las describen como unas hermosas mujeres con aletas de pez en lugar de piernas. Aquí hablaremos un poco sobre algunas de las leyendas de sirenas más famosas del mundo.
El relato más famoso y más antiguo de las sirenas ha llegado a nosotros de la mano de Homero. En el viaje de Odiseo o Ulises, hay un pasaje en el cual su tripulación se topa con estas criaturas marinas; cuyo don era el de cantar una hermosa melodía para luego arrastrar a los marineros hasta el fondo del mar. Pero gracias a la astucia de Odiseo, este ordenó a sus tripulantes taparse los oídos mientras él era atado al mástil de barco. De esta forma podía escuchar la hermosa melodía de las sirenas, sin ser capturado por ellas.
De acuerdo con Ovido (otro escritor clásico pero de la época romana) las sirenas eran unas mujeres muy hermosas. Su trabajo era hacerle compañía a la diosa Perséfone antes de ser raptada por el dios del inframundo Hades. Luego del secuestro, estas doncellas rogaron a los dioses que les otorgaran alas y así poder in en búsqueda de su compañera. Sin embargo, hay otra vertiente de la historia que afirma que estas doncellas fueron convertidas por Deméter, ya que no tuvieron la valentía necesaria para enfrentar al dios Hades.

Otros relatos y leyendas de sirenas

Si bien las sirenas eran unas criaturas sumamente hermosas, eran consideradas (en la mayoría de las culturas) como unos seres perversos y malévolos. Un ejemplo de esto, lo podemos extraer de la cultura británica. Aquí las sirenas eran consideradas unos seres monstruosos que habitaban en el agua dulce y su extensión podía alcanzar hasta los 600 metros. Sin embargo, a pesar de esto, no todas las sirenas son malas. Una de las historias más populares de Gales, es la de una joven que fue llamada Murgen (mujer que viene del mar). La misma, fue una sirena capturada a la que se le enseñaron labores como la costura y tenía la capacidad de comunicarse con los humanos.


Selkies, las sirenas de las leyendas irlandesas
Desde la Isla de Irlanda, nos llegan otros relatos de sirenas. Hay uno en particular de una sirena llamada Ceasg (doncella de las olas) que según la historia, quien logre capturar a esta mujer con cola de salmón, ella le concederá tres deseos. Si por el contrario el captor se enamora de ella, esta lo arrastrará a las profundidades del mar a una muerte inevitable. Otras sirenas famosas en las costas irlandesas son las llamadas Selkies. Este grupo de sirenas llegan a la orilla cubiertas con una piel de foca, de la cual se desprenden para poder convertirse en mujer. Según la leyenda (asociada a estas particulares sirenas), aquel hombre que consiga la piel de foca que le pertenece a la Selkie podrá desposarla y tenerla a su lado. Pero si ella consigue de nuevo su piel, se verá en la obligación de regresar al mar a donde pertenece.


lunes, 14 de marzo de 2016

Los Extraterrestres




     LOS EXTRATERRESTRRES

La llegada del hombre a la Luna está rodeada de leyendas de conspiraciones gubernamentales y secretos que ocultarían los encuentros de la NASA y extraterrestres. Estas teorías continúan siendo escenario de controversias. La NASA (National Aeronautics and Space Administration) fue fundada el 1º de octubre de 1958, surgida a instancias de los programas espaciales de Estados Unidos, el Explorer, del ejército; y el Vanguard, que depende de la marina.
El interés de los programas espaciales, estaba lejos del avance tecnológico, sino que se centraba en la búsqueda de las posibilidades que los satélites brindaban para misiones de reconocimiento y comunicación, junto con los cohetes propulsores, que podían emplearse como misiles intercontinentales.
Estos orígenes nos indican que la NASA y extraterrestres, han permanecido ocultando datos y realizando operaciones escondidas desde entonces. Este principio de ocultamiento, está presente desde su fundación, e involucra a todo descubrimiento de vida inteligente de origen extraterrestre.

Teoría conspirativa de la NASA y extraterrestres:

Existe una teoría conspirativa que afirma que la conquista de la Luna, fue un artificio, para ganar la carrera espacial a la Unión Soviética, el enemigo de Estados Unidos. Este artilugio se habría empleado como una herramienta de defensa, frente al mayor poderío tecnológico que la Unión Soviética poseía, y que le permitiría dominar el panorama político internacional de la época.
De esta manera, habrían instrumentado un alunizaje ficticio de la Apollo XI, en el desierto de Nevada.
De las pruebas aportadas por expertos que pretenden demostrar la veracidad de esta teoría, podemos notar el análisis que de las fotografías se hace, donde se encontraron inconsistencias como la falta de polvo en las patas de la nave que estaba posada sobre la superficie lunar, lo que coincidiría con los resultados de posar la nave con una grúa.
Si fuera cierto que las fotos se tomaron en el día lunar, debería estar el suelo iluminado uniformemente, pero ocurre que hay luz, donde está la nave, y menos luz en los alrededores. También las sombras de algunos de los objetos, que en lugar de verse en paralelo, convergen en zona irregulares.
Las teorías conspirativas cobrarían mayor significado, si los norteamericanos hubieran legado realmente a la Luna (lo cual parece ser más lógico, debido a los avances tecnológicos alcanzados), y hubieran encontrado algo que no podían revelar. Los rumores de encuentros de la NASA y extraterrestres durante la incursión en la Luna, cobran fuerza a la luz de pruebas como un fallo en las cámaras, que mantuvo incomunicada a la misión durante más de dos minutos.
Pero radioaficionados de todas partes, afirman haber escuchado un diálogo inquietante, donde los astronautas comentan sobre la presencia de una enorme nave, en el borde de un cráter. También pudo escucharse la orden de Armstrong a sus compañeros, para que fotografiaran lo que pudieran, antes de reanudar la transmisión, donde fingirían que nada ocurría.
Para evitar filtraciones como la anterior, la NASA estableció un código para ser usado en situaciones similares. El código KILO, que fue empleado por la Apollo XVII.
Aún persiste el misterio de las fotografías tomadas de la superficie lunar, donde se ven extrañas estructuras de formas evidentemente artificiales, que obtuvieran, tanto astronautas norteamericanos, como rusos. Los más inquietantes son los monolitos que la NASA insiste en calificar de efectos ópticos, que curiosamente se distribuyen de manera uniforme sobre la superficie lunar.

Extraterrestres en la estancia la aurora
La estancia La Aurora en Uruguay, ha sido escenario de constantes avistamientos de OVNIs, y de encuentros con visitantes de otros mundos desde hace años. Los ufólogos de todo el mundo, visitan el lugar en busca de pruebas y explicaciones para dicho fenómeno.
 

domingo, 13 de marzo de 2016

Nunca Ayudes a un Desconocido

Es aconsejable ayudar a alguien que necesita nuestra ayuda? Nuestro instinto nos dice que debemos ayudarnos los unos a los otros. Pero a veces sin saberlo nos podemos poner en peligro o caer en una trampa…
La Segunda Guerra Mundial había acabado, pero el daño que habían causado los alemanes durante la ocupación y sobre todo durante su repliegue tras perder la Batalla de Normandía había dejado al pueblo francés en la más absoluta miseria. Con muchos de sus cultivos incendiados y sin casi ganadería, comer se había convertido en un privilegio al que sólo unos pocos podían aspirar.
En medio de este caos acceder a un trozo de carne o un huevo era casi imposible y sólo en el mercado negro se podía conseguir un alimento fresco que llevarse a la boca. Por supuesto sus desmesurados precios eran controlados por un grupo de gente sin escrúpulos que eran capaces de ver morir de hambre a sus compatriotas con tal de aumentar su fortuna. No es por eso extraño que se pagaran relojes de oro, joyas heredadas generación tras generación u obras de arte por un simple mendrugo de pan.
Monique, la protagonista de esta historia, no era ajena a la situación. Durante la ocupación se había visto obligada a “ofrecer” sus encantos femeninos a los soldados alemanes para poder comer. Por este motivo entre una multitud de gente casi famélica, por un hambre prolongada durante meses (si no años), Monique destacaba por su lozanía y por tener algún kilito de mas, algo totalmente inusual y que la hacía verse más atractiva que la mayoría de las mujeres de su edad. Monique sabía que esa era su mejor arma para seguir consiguiendo comida, pero la situación se había vuelto tan tensa que ya nadie parecía requerir sus “servicios”, preferían comer, que su compañía.
Un poco angustiada por el hambre, que por primera vez empezaba a sufrir desde que comenzó el conflicto, recorría el mercado buscando alguien a quien poder “convencer” para que le diera una pieza de fruta o un trozo de pan. Algo de carne era algo impensable ya que el único puesto que aún la despachaba tenía unos precios prohibitivos y sus distribuidores parecían inmunes a sus encantos. Mientras miraba con la boca hecha agua como fileteaban un trozo de carne para un señor que había ofrecido como pago un collar de oro un viejecito cayó casi a sus pies.
La turba de gente que se agolpaba junto al puesto de carne había empujado al anciano, quien había recibido un fuerte golpe en la cadera y parecía no poder levantarse. Tal vez la moral de Monique no fuera la más adecuada, pero sin duda la chica tenía un gran corazón y como un resorte se agachó a ayudar al señor para ayudarle a levantarse.
El viejecito aún dolorido le pidió que le ayudara a salir de allí y le guiara hasta unas escaleras que habían cerca para poder sentarse un rato.
– Muchas gracias por tu ayuda jovencita, parece que el hambre le hace olvidar a la gente el respeto por sus mayores.
– Esto es un verdadero caos – dijo Monique – no debería acercarse a ese maldito puesto de carne, las personas se vuelven como animales cuando empiezan las pujas.
– Pero si no me hubiera acercado ahora no tendría esto – dijo el anciano mostrando un paquete con aproximadamente un kilo de carne.
Los ojos de Monique se abrieron como platos, no había visto la carne tan cerca en semanas.
– ¿Cómo te llamas jovencita? – dijo el señor que esbozaba una maliciosa sonrisa mientras Monique tenía los ojos clavados en la comida.
– Monique – dijo sin apartar su mirada de la carne.
– Hagamos un trato Monique – dijo el viejo que sabía que la chica había picado su anzuelo- Si me ayudas a llevar este trozo de carne a mis hijos que viven cerca de aquí, te prometo un filete para ti sola. Al fin y al cabo un favor se paga con otro y yo casi no puedo caminar con el dolor que tengo en la cadera.
Monique que no podía salir de su asombro por tan gentil oferta sólo acertó a asentir con la cabeza mientras miraba al anciano. Este le extendió el paquete y le pidió que esperara un momento mientras escribía en un papel que metió dentro de un sobre que posteriormente cerró.
– Ya de paso aprovecho para que le entregues esta carta a mi hijo Matías – dijo el viejo quitándole importancia – si no, no se va a creer que te he prometido un trozo de carne por el encargo jeje.
Tras despedirse del señor, que aún se sujetaba la cadera con la mano en un claro síntoma de dolor, Monique se dirigió hacia la dirección indicada. Quedaba al otro lado de la plaza, cruzando el mercado, pero algo le perturbó cuando había avanzado sólo unos metros. Uno de los vendedores en el puesto de carne parecía esbozarle una sonrisa, pero no una de esas que le regalaban los hombres para ganarse sus favores, había algo perverso o malicioso en ella. Bajó la cabeza un poco asustada y como si su instinto femenino le avisara sintió que algo raro estaba pasando. Se giró para mirar al anciano pero allí ya no había nadie ¿cómo podía haberse ido tan rápido y escasos segundo antes no podía ni levantarse?.
Continuó su camino hacía la dirección marcada pero había algo en su interior que le decía que tuviera cuidado, una especie de intuición o sexto sentido que le pedía que saliera corriendo y nunca entregara esa carne. Pero como ya habíamos dicho, Monique era una chica honesta que se veía incapaz de robarle a un anciano y a pesar de su miedo, prosiguió con su encargo.
Pero algo la detuvo una vez que llegó al lugar marcado, la dirección exacta estaba en un oscuro y recóndito callejón que quedaba oculto de la mirada indiscreta de todo el que paseara por la calle principal. Ligeramente asustada por la idea de que el viejo hubiese ideado un plan para violarla. Decidió que lo mejor era no arriesgarse, así que ofreció una moneda de pequeño valor a un muchacho de la calle para que terminara el encargo.
Le esperaba en la esquina mientras observaba como el chiquillo llamaba a una sucia puerta de madera en la que se abrió una mirilla por la cual un hombre se asomó para ver quien había llamado y comprobar que no hubiera nadie más con él.
– ¿Es usted Matías? – dijo el chico- su padre le envía esta carta y este paquete de carne.
El hombre no le hizo esperar, abrió la puerta con la intención de recibir el paquete. Pero para sorpresa de Monique, que observaba todo desde la distancia, no agarró el paquete de carne, si no que sujetó fuertemente la muñeca del muchacho y de un tirón lo metió dentro de la casa cerrando la puerta con fuerza. Se comenzaron a escuchar gritos que fueron acallados en pocos segundos…
El bullicio ensordecedor de la plaza había silenciado al pequeño. Pero Monique había sido testigo de todo, así que gritando se dirigió a un par de militares que sabía que siempre vigilaban que todo estuviera en orden cuando el mercado se abría.
– ¡Por favor ayuda, acaban de secuestrar a un niño! – dijo Monique mientras tiraba del brazo de uno de los soldados guiándole hacia el lugar.
En menos de un minuto los militares se encontraban golpeando la puerta del lugar en el que había desaparecido el niño. Un fuerte alboroto se escuchó en el interior del edificio, un par de hombres vociferaban y golpeaban la puerta desde el interior, parecía que estaban colocando muebles y otros objetos pesados para evitar que se abriera con las patadas de los soldados. De repente el ruido cesó y segundos después, por una de las ventanas que habían en el tejado apareció un hombre que velozmente saltó al edificio cercano y desapareció de la vista de Monique, quien gritando avisaba a los militares que estaban escapando por arriba. Un segundo hombre salió y los soldados advertidos por Monique le dispararon, uno de los disparos le acertó en pleno corazón y cayó rodando por el tejado hasta el vacío, golpeando el suelo con un golpe atronador a unos metros de Monique.
Tras un par de minutos, los militares se cercioraron de que nadie mas saliera por la ventana y regresaron a la puerta, que empezaron a golpear con más insistencia hasta que consiguieron abrirla lo suficiente para apartar los muebles con los que los delincuentes habían formado una barricada temporal que impedía acceder al edificio.
Cuando consiguieron entrar se quedaron estupefactos, uno de ellos tuvo que salir inmediatamente mientras vomitaba, su estómago no pudo soportar el presenciar tan macabro espectáculo.
De un gancho colgaba el niño boca abajo con la garganta degollada, un cubo debajo recogía toda la sangre. A escasos metros había una mesa que parecía usarse para separar la carne del hueso y donde se podían ver restos humanos como pies, manos y una cabeza. Junto a unos cuchillos ensangrentados habían varios montones de carne humana que ya estaba lista para ser empaquetada.
Mientras, Monique, ajena al matadero humano que habían visto los militares se acercó al hombre abatido por los disparos, al mirarle más de cerca le reconoció como uno de los hombre que despachaban carne en el mercado. Pero lo que más le llamó la atención fue que de uno de sus bolsillos asomaba el sobre que le había entregado el anciano. La mujer se agachó y tras recogerlo decidió abrirlo, en su interior encontró escrito lo siguiente:
“Esta es la última que os envío hoy, las ventas van mejor que nunca”
Por supuesto cuando los soldados fueron al puesto de carne ya no quedaba nadie allí, seguramente el hombre huido había conseguido avisarles.
NOTA: Son muy comunes las leyendas urbanas que nos alertan de ayudar al prójimo y mucho más cuando se trata de alguien desvalido como un niño o un anciano que parece salir de ninguna parte y nos guían a algún lugar desolado. Aún a día de hoy es habitual escuchar que a una amiga de un amigo la violaron por ayudar a un niño perdido que acabó llevándola a un callejón o una mujer pidiendo socorro que acabó robando a la persona que la auxiliaba. ¿Realidad o leyenda? Sin lugar a duda me aventuraría a decir que en más de una ocasión se hizo realidad.